El masaje tradicional Thai, tiene su fundamento en los estiramientos, la movilización de las articulaciones y la presión sobre puntos y meridianos estimulando la circulación sanguínea, logrando un equilibrio de los órganos internos, relajación y bienestar.

El cuerpo queda dispuesto en cuatro posiciones (boca abajo , boca arriba, lateral y estando sentado), lo que permite a la masajista poder practicar una variedad de ejercicios que de otro modo serían difíciles de realizar…

A diferencia de cualquier estilo de masaje occidental, la versión tailandesa se centra en los puntos de circulación y presión, tiene como fin fomentar la salud interior, así como la flexibilidad muscular. El tratamiento a menudo comienza desde los pies y se mueve gradualmente hacia arriba, hacia la cabeza. 

El masaje tradicional tailandés se realiza utilizando compresiones rítmicas, laminados de las extremidades, y un suave balanceo con el fin de relajar y realinear las energías del cuerpo. Se presiona variando la intensidad sobre las líneas de energía (o ‘ Sen ‘ ) a lo largo del cuerpo de acuerdo con los principios de Ayurveda de equilibrio de la energía del cliente.

Los codos, los pies, las rodillas y los antebrazos se utilizan para ejecutar ciertos movimientos y manipulaciones, lo que hace del masaje tradicional tailandés una experiencia bastante física para masajista como para quien recibe la terapia. Encontrarse uno mismo en el regazo de una masajista , aunque en ocasiones sorprende, no es habitual en otros tipos de masajes occidentales y sirve para aumentar el estiramiento profundo del cuerpo.

Este masaje terapéutico que nuestras masajistas tailandesas diplomadas realizan en nuestro centro de masaje de Benidorm, cuando se recibe con regularidad consigue proporcionar los siguientes beneficios:

  • Aumentar la flexibilidad de la musculatura, los ligamentos, tendones y fascias.
  • Mejorar las condiciones de las articulaciones al segregar en ellas líquido sinovial.
  • Mejorar la circulación linfática y sanguínea.
  • Favorecer el buen funcionamiento de los órganos internos.
  • Incrementar la capacidad respiratoria.

  • Estabilizar los estados de ánimo.
  • Aumentar la autoestima.
  • Fortalecer los pensamientos positivos.
  • Favorecer la relajación física y mental.

  • Aportar paz, armonía y serenidad.